26 ene. 2017

Cué y Castillo también saquearon a Oaxaca con medicamentos no entregados o chinos

En los últimos días, se dio a conocer que en Veracruz el anterior Gobernador y su Administración realizaron irregularidades, actos de corrupción y robos en el sector Salud, concretamente con las medicinas que se les proporcionaban a los ciudadanos. Sin embargo, Oaxaca no se queda atrás en ese tipo de acciones, ya que conforme avanzan los días, se descubren más saqueos y robos del erario público por parte del Gobierno anterior, encabezado por Gabino Cué Monteagudo y, desde las sombras, Jorge Castillo Díaz. 

 Por todos es bien sabido el desastre y desfalco que llevó a cabo Germán Tenorio Vasconcelos, otrora Secretario de Salud, el cual dejó a los Servicios de Salud de Oaxaca “en coma”, del cual no se ha podido levantar, pero no solo él fue el culpable del colapso de los SSO, también Cué y Castillo se llevaron su gran tajada. 
 Entre más se escarba en el sector Salud, se descubre más corrupción, como el robo de más de 800 millones de pesos al año que realizaron Cué y Castillo, durante los seis años de su administración, los cuales fueron supuestamente destinados a la compra de medicamentos, sin contar la medicina que aparece como comprada y que no fue entregada o, en su caso, sustituida por productos provenientes de China, la cual no servía, documentación que en las próximas semanas será dada a conocer. 
 Si sumamos los 800 mdp anuales por los seis años que estuvo en el poder esa pandilla, el desfalco al erario y lo que se encuentra en sus bolsillos, son 4 mil 800 millones de pesos lo que se llevaron solo del rubro de medicamentos, mientras Oaxaca subió en los puestos de muerte materna e infantil, y otros pacientes agonizan en hospitales destrozados y sin equipamiento, esto sin contar el viacrucis que tienen que vivir las familias para conseguir las medicinas y utensilios que el Gobierno de Cué y Castillo debió proporcionar. 
 Con razón Oaxaca está en buró de crédito y las arcas estatales están vacías, si esos más de 4 mil millones son solo una pequeña gota de los más de 800 mil millones que no aparecen o no fueron comprobados por Cué y Castillo.