1 feb. 2017

Super a la Costa: futuro frenado

BARRANCA LARGA, Ejutla de Crespo.- La mujer y su pequeña cuidan el ganado, tres enormes toros que comen la poca pastura que hay en la zona. Aprovecha y mira absorta el largo puente que quedó a medias.
Pasa minutos frente a la enorme estructura abandonada, que forma parte de la supercarretera Oaxaca-Costa, en su tramo Barranca Larga-Ventanilla, de alrededor de 104 kilómetros.
“Huy, qué esperanza que terminen. Acá hace mucho que se fue toda la gente, no hay maquinaria, ni equipos, ni trabajadores, no hay nada.
Antes ayudaba a nuestro pueblo porque había trabajo, vendíamos comida, lavábamos hasta ropa, ahora nada”.
Eso dice la menuda mujer, al lado de su pequeña. Ella es de Barranca Larga, comunidad del municipio de Ejutla, de donde se traslada para cuidar a sus animales, único tesoro ante la falta de empleo, dinero y actividades productivas.
Como ella, cientos de obreros del distrito de Ejutla y de otras localidades lejanas se quedaron sin trabajo, al retirarse desde finales de 2015 la constructora Ingenieros Civiles Asociados (ICA), debido a la crisis financiera que atraviesa, y por lo cual decidió devolver la concesión de la supercarretera Ventanilla-Barranca Larga.
Hoy nadie sabe cuándo se licitará de nuevo la magna obra; y en caso de hacerse, pasaría medio año en que se reinicien las obras y un año más para concluirla. El sueño, literalmente, no se concretó.
Sólo ruinas
Unas cuantas máquinas y unos cuantos hombres trabajan en obras menores en el entronque a dicha vialidad, a la altura del camino hacia esta localidad. En el resto, sólo un kilómetro aproximadamente tiene todas las capas del pavimento, misma que muestra deterioro.
El primer y enorme puente inconcluso, uno de los 12 a lo largo del tramo, se ubica en el kilómetro cinco, a partir de la vía federal 175, Oaxaca-Puerto Ángel; se construye sobre el río “Miahuatlán”, pero también resiente los estragos de más de medio año de abandono; las varillas se encuentran oxidadas mientras que el afluente comenzó a socavar los pilotes.
Los tramos posteriores hacia la Costa muestran severas afectaciones; en algunas partes el cordón cuneta inconcluso, ya se levantó; en otros tramos la primera capa de asfalto fue levantada.
En varios tramos hay diversos derrumbes que dificultan el paso a los habitantes de San Vicente y San Pablo Coatlán, quienes utilizan esa vialidad para llegar con mayor rapidez a sus respectivos pueblos.
En unos más, la maleza ya creció en horadaciones del pavimento, mientras que en otra parte de la cinta asfáltica se levantó la delgada capa de la mezcla; en otro tramo, una falla presuntamente geológica originó que se abriera un boquete de al menos dos metros de profundidad, y no tiene ningún señalamiento formal para advertir del peligro.
Según informó el Centro Oaxaca de la SCT, la concesión se encuentra en proceso de transferencia.
De acuerdo con el director de la dependencia, tras finalizar ese proceso, tardaría de 12 a 15 meses para concluir la obra.
La crisis de ICA
De acuerdo con el reporte financiero de finales de agosto de este año, en el segundo trimestre de 2016, las ventas de ICA se derrumbaron 42 por ciento, a cinco mil 281 millones de pesos, desde los nueve mil 47 millones del mismo periodo de 2015.
No obstante ello, en su informe enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, la empresa que dirige Bernardo Quintana expone que logró reducir en cinco por ciento su deuda con respecto al cierre del 2015.
En el periodo de referencia, la empresa registró una pérdida neta de 3 mil 357 millones de pesos, debido a efectos cambiarios. A mediados de 2016 ya había recortado al 54 por ciento de su personal.
La mayor pérdida en ingresos de la empresa se registró en su división de construcción, donde las ventas cayeron 66 por ciento, a dos mil 7 millones de pesos
La devolución
Fue a mediados de julio de 2016 en que finalmente la SCT anunció que rescatará la supercarretera de manos de ICA y que se requerirían al menos dos mil 500 millones de pesos de inversión para concluirla, una vez recuperada.
Tras ello, sería el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), administrado por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), el que aportaría la inversión y se quedaría con la concesión.
Originalmente, esa autopista fue concesionada a la empresa Omega, pero ICA asumió su control en el año 2009, por un plazo de 30 años, que vencería en 2039.
El compromiso
El 23 de noviembre del 2015, el gobernador Gabino Cué Monteagudo encabezó una reunión con funcionarios del sector infraestructuras y representantes de ICA, donde éste dijo que se encontraba “gestionados los recursos de origen privado para el relanzamiento de los trabajos, reiterando el compromiso de concluirlas en el tercer trimestre de 2016”.
La vía inicia en el kilómetro 69 de la carretera federal 175, Oaxaca-Puerto Ángel, y concluye en el kilómetro 152 de la carretera número 200, Pinotepa Nacional-Salina Cruz, y tiene como destino Puerto Escondido.
La promesa de Peña
Durante la celebración de la reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) el gobernador electo, Alejandro Murat Hinojosa, aseguró que el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, había autorizado al Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) un presupuesto de 3 mil millones de pesos para rescatar la carretera Barranca Larga-Ventanilla.
De acuerdo con la versión de Murat, en los próximos 15 meses se concluirá la carretera a la Costa.
Después de años en los cuales la construcción de la supercarretera a la Costa ha enfrentado todo tipo de obstáculos y retrasos, el gobernador electo aseguró que gracias al apoyo presidencial la obra se concluirá en ese plazo.
Información de www.nvinoticias.com