21 mar. 2017

Gutierre Tibón y su Pinotepa Nacional


Un escritor olvidado, poco difundido, pero que dejó un legado de la historia mexicana y principalmente la oaxaqueña. A pesar de ser de origen italiano, Gutierre Tibón dedicó gran parte de su vida a conocer México, desde su lingüística hasta su forma de vida. De manera especial, realizó el libro ‘Pinotepa Nacional: mixtecos, negros y triques’, donde aborda la riqueza étnica, cultural de la zona, además del abandono en que viven sus habitantes. “Dio vida a las historias de pueblos que se encontraban abandonados. 

A partir de sus investigaciones se reconstruyó la vida histórica de la región Costa, a punto de desaparecer por la modernidad, incluso de los grupos afromixtecos”, señaló Dagoberto López Castro, originario de Pinotepa Nacional, durante la presentación de la reedición del libro realizada por la Universidad Autónoma Metropolitana. (UAM). López Castro, enfatizó que el trabajo de Gutierre Tibón resalta el valor de la oralidad, puesto que gran parte de su información la obtuvo a través de los relatos de los habitantes de la zona. “La oralidad es una representación de convivencia y una forma poética de transmitir los sucesos que han marcado la memoria de los hombres con los años. 
La oralidad no pertenece solamente a una parcela de lo tradicional, sino al lenguaje que utilizamos todos los días para comunicarnos”, señaló. Por su parte, Jorge Pech Casanova, apuntó que el italiano, adoptado mexicano, sin tener nociones de investigación y antropología, pudo profundizar en la historia de Pinotepa, ya que no fue conforme con los relatos de su origen, además que incluye a los pueblos afrodescendientes, un sector olvidado. 
 Esto último se refleja en la mención y análisis que realiza Gutierre Tibón sobre las casas redondas, habitadas por los indígenas negros, similares a las que él conoció en una parte de África. En este sentido, Miguel Ángel Muñoz, escritor que tuvo una relación cercana con Tibón, indicó que entre las preocupaciones del italiano, se encontraba la situación del sector afro. “Un año antes de morir, una de las preguntas que más hacía era sobre el futuro de sus negros, como él los llamaba, porque nadie los veía”, apuntó. 
 Agregó, “si Gutierre Tibón siguiera con vida, creo que le dolería mucho ver que los pueblos donde el estuvo poco han cambiado, que siguen en el olvido y que a sus negros poco los voltean a ver”. De Real a Nacional En cuanto al origen del nombre del pueblo, que da título al libro, Jorge Pech señaló que Gutierre Tibón hace lo posible por encontrar un documento que demuestre su nombramiento. Lo que supo, es que la comunidad cambió de nombre, al menos tres veces, puesto que en la época de la Colonia se llamaba Pinotepa del Rey.
 Después de la Independencia, se le dio el nombre de Pinotepa del Estado. Y con base en los documentos que Gutierre Tibón obtuvo, entre marzo y noviembre de 1866, siendo Presidente de la República, Porfirio Díaz, le otorga el apelativo de Nacional. 
 El paraíso de Chacahua 
 Uno de los puntos que resaltó Jorge Pech sobre el texto de ‘Pinotepa Nacional: mixtecos, negros y triques’, es la visión que tuvo su autor sobre la laguna de Chacahua. 
 Esto se da, a partir de que uno de sus informantes, expone a Gutierre Tibón su visión del Río Verde. Lo coloca como una zona de presas para producción de luz eléctrica, para un cultivo de plátanos capaz de cubrir la necesidad de todo el país, además de una zona importante para alimentar al ganado. 
 Entonces, Tibón responde a su compañero, que para el año 2000 visualizaba a la laguna de Chacahuacon hoteles, rascacielos, helipuertos, yates de lujo. Uno de los grandes lugares de diversión del planeta. Comparaba la zona con el puerto de Acapulco, Guerrero. Sin embargo, Tibón no abundó más en su visión futurista, ya que no estaba de acuerdo con la depredación natural.
EL IMPARCIAL

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