22 mar. 2017

Pasan desapercibidos niños con Síndrome de Down en Oaxaca


Luz y Ángel, madre e hijo, son víctimas del síndrome de desatención que padecen las instituciones gubernamentales para atender a niños con Síndrome de Down. En Oaxaca, el día mundial sobre esta condición de salud pasó desapercibido para las autoridades estatales, las cuales -a consideración de los padres de familia con hijos con Down- tienen un gran pendiente con el sector vulnerable de la población.Educación, lo más complicado Los señores Luz Olivera y Mario Pérez, padres de diferentes niños con este síndrome, refieren que la parte educativa es el área en donde encuentran más deficiencias de parte del gobierno, para una sana integración de los niños a la sociedad. 

 Para Luz, el camino que transitó junto a su hijo Ángel por las diferentes escuelas privadas y públicas fue difícil y con pocos logros, en comparación con los miles de pesos que invirtió. Desde los ocho meses de edad del niño, la mujer comenzó a recorrer los diferentes centros escolares, en los que cada mes pagaba en promedio dos mil pesos. 
 Los años pasaron sin relevantes avances educativos para Ángel, quien hoy cuenta con 31 años de edad y apenas logra escribir su nombre. Luz, desesperada por esta situación y con el fin de ayudar a más familias que vivían su misma situación, crea la asociación civil "Del corazón a la mente, en defensa de su ser"; sin embargo, pese a esto, tampoco ha logrado apoyos suficientes para los jóvenes y adultos a los que apoya con talleres de manualidades para ser independientes. 
Buscan validez oficial 
 Por su parte, Mario Pérez apuntó que desde la fundación Corazón Down buscan el reconocimiento del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) de una escuela que esta asociación civil abrió para ayudar a los niños con este síndrome. El fundador de esta asociación enfatizó que la parte educativa durante los primeros años de un niño con este síndrome, es fundamental para lograr su independencia. El desafío es mayor según el nivel económico de la familia, pues quienes pueden salir de la entidad por un mejor desarrollo lo hacen, debido a que Oaxaca es carente en este tema, como en salud y atención social para este sector, indicó. Durante la etapa del preescolar puede ser sencilla su integración en una escuela ordinaria; sin embargo, en la primaria, los niños con Síndrome de Down se enfrentan al bullying, lo que significa la deserción escolar. 
 En la escuela de la fundación, dijo, se han percatado de ese problema, así como que los Centros de Atención Múltiple a veces tampoco son los espacios más ideales. Explicó que eso se debe a que los niños con Síndrome de Down imitan las conductas de otras personas, por lo que al convivir con niños que también presentan otras enfermedades con discapacidades motrices o cerebrales, comienzan a actuar de una forma diferente a las de un niño con Down y eso dificulta sus avances. 
 Amor, la mejor medicina Ambos padres de familia coincidieron en que existe una evidente y plena desatención institucional, así como que el amor que se les brinda a los niños desde sus hogares es la mejor medicina que pueden recibir para salir adelante y enfrentar cualquier desafío. Mario y Luz llamaron al resto de los padres de familia con hijos con este síndrome, a darle en casa la mejor atención posible a sus hijos.
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