4 abr. 2017

Combate Mazunte la inseguridad


EL MAZUNTE, Tonameca, Oaxaca.- A unos días de que un extranjero radicado en Mazunte muriera como producto de un ataque al ser asaltado por un grupo de desconocidos, pobladores y autoridades locales iniciaron un plan de seguridad emergente para paliar la escalada de actos delictivos y proteger la imagen de este polo turístico. 
 Ante la ola de indignación desatada por el asesinato de John G. Basehart –mejor conocido como Juan el Masajista-, estadounidense de 60 años radicado desde hace años en Mazunte, y que era una persona muy estimada en la comunidad, pobladores demandaron a las autoridades municipales coordinar esfuerzos y tomar medidas urgentes para reforzar la seguridad en el lugar.
Reunidos en asamblea comunitaria, vecinos, prestadores de servicios, representante municipal y funcionarios encabezados por el edil Jesús Manuel Leyva Martínez, disertaron sobre la preocupante situación que ha prevalecido durante los últimos meses y delinearon algunas líneas de acción que serán aplicadas en los próximos días, justo en la antesala del periodo de vacaciones de Semana Santa. 
Entre las propuestas consensadas destacan la instalación de alarmas y cámaras de vigilancia en lugares estratégicos, que serán monitoreadas por el centro de control C2, ubicado en bahías de Huatulco; además del montaje de plumas en los dos accesos principales de la población con el propósito de contener actos delictivos y tener el control de las personas que entran y salen del lugar. 
Dado que en algunas ocasiones se han registrado robos en zonas con poca luz, autoridades se comprometieron a subsanar las faltas de alumbrado público en varias calles y caminos del sitio nominado con la categoría de Pueblo Mágico.Después de discutir ampliamente la posible inclusión de los ciudadanos en rondines de seguridad, finalmente se optó por delegar dicha labor a las corporaciones policiacas municipal y estatal, pues ambas contarán con una base por separado; los primeros permanecerán en el módulo de seguridad instalado en la entrada sur de la localidad, mientras que la policía estatal ocupa desde el pasado miércoles un local en la llamada Casa del Pueblo, en el centro de la población. 
 El estadounidense John G. Basehart murió la noche del pasado 28 de marzo mientras era trasladado hacia el Hospital de Pochutla, después de ser asaltado por un grupo de desconocidos y recibir un balazo en la espalda. A tales hechos se suma el intento de secuestro narrado hace unas semanas por la periodista española del diario El País, Elena Reina, quien señala cómo ella y su amiga sufrieron uno de los eventos más traumáticos de su existencia. 
 Según una crónica publicada el 8 de marzo pasado, las viajeras se hospedaban en una conocida posada a un lado de la playa, cuando fueron inquietadas en la madrugada por una supuesta incursión en su habitación. Como pudieron, cada una por su cuenta lograron escapar de sus captores, y cuestionaron duramente el hecho de no encontrar un solo policía en la zona.