18 abr. 2017

Última cena, entre fervor y cultura


Pinotepa Nacional.- Han sido tres las ferias pagano-religiosas más importantes que se efectúan en la Costa de Oaxaca, la primera en Santa Catarina Juquila, la segunda en San Andrés Huaxpaltepec, el Cuarto Viernes y la última la de Pinotepa Nacional en la Semana Santa. 
 Este jueves, tal como lo marcan las costumbres de los indígenas mixtecos 12 niños ataviados con su vestimenta tradicional representaron a los apóstoles y la ultima cena de Jesucristo en el atrio de la iglesia, donde se dieron cita católicos de esta ciudad. Los preparativos de esta ceremonia estuvieron encabezados por los tatamandones, fiscales y el alcalde de esta población.
Este Jueves Santo que es una fiesta cristiana que se celebra el jueves anterior al Domingo de Resurrección, dentro de la Semana Santa, y que abre el Triduo Pascual. 
En este día la iglesia católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena y el lavatorio de los pies realizado por Jesús. En entrevista con el campanero de la iglesia Felipe Amador Hernández García, señaló que en el ritual de la última cena inicia a las doce del mediodía en el atrio del templo católico, donde se mezcla la idiosincrasia del catolicismo y la cultura indígena, que impera en la ciudad, donde los fieles dieron muestra de una semana donde se conjugaron los relatos bíblicos con las tradiciones de la región. 
 “Son doce apóstoles representados por niños vestidos de cotón y calzón de manta blanca, con flores rojas en la cabeza, seis niños fueron nombrados por los campaneros y seis por el fiscal, ellos comen de manera ceremonial mole de iguana, arroz, tortitas de camarón, tortillas hechas a mano, aguas frescas de horchata y melón. Se les sirve a la mesa rebanadas de sandias y un vino”, dijo Felipe Amador Hernández. 

 Son los tatamandones los responsables de servir la mesa de los apóstoles y guiados siempre por el hombre de mayor rango y conocedor de las costumbres dentro de la comunidad. Las mujeres previamente prepararon la comida que sirven en la última cena, que encabeza el sacerdote. La última cena de los indígenas de Pinotepa Nacional es acompañada de la imagen de Jesús, adornadas con flores multicolores en el cuello y la música de viento que interpreta melodías fúnebres. Las matracas, que tocan los niños no dejan de sonar en ningún momento.
 “No queremos perder esta tradición, nuestros antepasados ya tenían estas costumbres, nos han heredado y nosotros estamos rescatando la tradición. Lo hacemos por amor a nuestra cultura, por nuestra devoción, dijo Ezequiel Tapia, indígena mixteco de Pinotepa Nacional. Aparte de la feria comercial, durante la Semana Santa en Pinotepa, en forma aparejada se han celebrado los rituales religiosos como son las misas, las procesiones, la escenificación del Víacrucis. También se realiza la Mayordomía del Santo Entierro, en algunas ocasiones por los indígenas y otras, por los mestizos. De acuerdo al profesor e investigador Baltazar Antonino Velasco García, señala que el alcalde indígena ha sido siempre quien busca y nombra a los encargados de tocar la matraca, el clarín y las campanas. Toda la Semana Mayor está llena de actividades por parte de esta etnia. 
 El viernes, al mediodía, bajo el inclemente sol de la Costa se llevaba a cabo El Encuentro frente a la vieja iglesia; en ese sitio se improvisaba un púlpito y un cubículo para el Cristo crucificado, con fuertes morillos y ramas de tenalocote, el cual se desbarataba terminado el sermón del señor cura, para volverlo a construir en el Calvario.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario