4 may. 2017

Se secan los principales manantiales de la capital de Oaxaca


El aforo de agua de los manantiales de San Felipe del Agua y San Agustín Etla, que fueran las principales fuentes de abasto para la capital, parece extinguirse. En el primer caso, el caudal cayó 71 por ciento: de los 120 litros por segundo que vertía ahora sólo aporta 35 litros por segundo; mientras que en el segundo caso quedó desvanecido a los 8 litros por segundo.
 La causa de su agonía está relacionada con la deforestación de los bosques.Marcelo Díaz de León, director General de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de la ciudad de Oaxaca (SAPAO), indicó que en el monitoreo diario se observa un descenso importante de los manantiales lo que ha llevado a buscar fuentes alternas de abasto a través de la perforación de pozos. 

 El manantial de San Agustín Etla, el cual era una de las principales fuentes de abasto de la capital, en la actualidad representa el abasto de una cuarta parte de la población, mientras que el de San Felipe del Agua sólo está destinado a cubrir el casco de aquella agencia municipal. 
 El funcionario indicó que para saciar la necesidad de agua de la capital del estado, el aforo ideal es de 850 litros por segundo, sin embargo sólo se tienen 650 litros por segundo. Para enfrentar el crítico estiaje en la capital -dijo- desde enero de este año desarrollaron un plan emergente para la rehabilitación de pozos y perforación de nuevos. 
 A esta fecha la extracción de agua se hace sobre 28 pozos profundos de los cuales 9 son rehabilitados y se está perforando otro pozo más en San Jacinto Amilpas. Cada vez la necesidad de agua ha obligado a ir más profundo. La perforación de pozos ya se realiza hacia los cien metros hacia abajo. 
 El manantial que fue A mediados del siglo 18, el manantial de San Felipe del Agua era la principal fuente de abasto de agua, la cual se conectaba hacia la ciudad a través de un acueducto que iniciaba en los manantiales del cerro ubicado al norte de la ciudad. 
 El agua extraída de aquél manantial pasaba por "La Cascada", en el barrio de Xochimilco, hasta llegar a la caja de agua, ubicada en la esquina del templo del Carmen Alto, a unas cuantas cuadras al norte del Centro Histórico de Oaxaca; en la caja aún se aprecia la frase: "Acabóse esta obra en el año de 1751".