15 jun. 2017

Por temporada de lluvias, IMSS recomienda limpiar cisternas y tinacos para no contaminar el agua


Oaxaca.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Oaxaca alerta a la población en general para que en esta temporada de lluvias realicen actividades de limpieza a sus cisternas y tinacos, pues se requiere lavarlos periódicamente y tenerlos bien cerrados a fin de evitar que el agua se contamine, pero aun así, es mejor hervir o purificar la destinada al consumo familiar. 
 De acuerdo con el jefe de Prestaciones Médicas, doctor Juan Pablo Matadamaz Ortiz, en esta época de lluvias el problema principal son las cisternas y tinacos, de ahí que los cuadros diarreicos son difíciles de evitar, pero sí se pueden prevenir. Por ello, especial cuidado hay que tener con niños y adultos mayores, que son los más vulnerables, expresó. 

 Dijo el médico de IMSS que se deben utilizar alimentos frescos, lavados y bien cocidos, pues en época de calor proliferan cucarachas, moscas y otros insectos, los cuales hay que tratar de eliminar. Señaló que los niños muy pequeños hay que lavarles las manos y también sus juguetes; sobre todo, cuando se encuentran en la etapa en la que todo lo llevan a su boca. 
 Asimismo, explicó que los cuadros diarreicos comienzan con una evacuación aguada y no se sabe cuándo se van a auto limitar o cuáles evolucionarán hacia la gravedad. La diarrea generalmente “es una defensa del organismo que protesta porque algo le cayó mal, por un alimento infectado, mal preparado, mal cocido, o por exceso de grasas o de azucares”. 
 En el Instituto Mexicano del Seguro Social, dijo, siempre estamos capacitando a las mamás, indicándoles que cuando se presenten las diarreas anoten el número de evacuaciones, su consistencia y la cantidad, y a la tercera o cuarta acudan a su clínica para que lo valoren y lo rehidraten con suero oral. Explicó que el uso del suero oral ha disminuido las muertes por deshidratación. Está compuesto por sales que en las diarreas el organismo pierde. La hidratación es una carrera en la que siempre debe ser mayor la cantidad de suero que el niño ingiera contra lo que su cuerpo va eliminando. 
Debe dársele en pequeñas cantidades, en forma continua y frecuente. Agregó que si se presenta vómito hay que repetir la dosis de inmediato, ya que el estómago es una bolsa de músculo que al vomitar se aprieta y se agota, por lo que hay menos posibilidad de vomitar otra vez, y mayores de que el organismo acepte el suero y lo ingrese al torrente circulatorio. 
 Con la diarrea, los adultos pierden el apetito y dejan de comer; en el caso de los niños hay que continuar su alimentación habitual y si están en la etapa de la lactancia no suspenderles la toma de pecho, incluso con mayor frecuencia. Finalmente, el médico del IMSS sostuvo que el cuadro diarreico se está controlando cuando hay disminución del número de evacuaciones, que en consistencia son menos líquidas, menos abundantes y que el niño orina.