27 mar. 2018

Los Murat están en pánico, no les cuadran los números para ganar


El priismo oaxaqueño se está desangrando lentamente; los mejores cuadros ya se fueron a hacer competitivos a otros partidos, que sin ellos estarían materialmente en la lona política, pero ahora tienen proyecto de futuro, hasta para ganar el gobierno del estado en cuatro años, dijo un exdelegado priista que ahora está en la campaña del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para el Senado de la República. 

 En una entrevista colectiva, dijeron que la desmedida ambición y gracias a arcaicas formas de hacer política de José Murat, ha despedazado lo que pudiera haber de unidad en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y ha corrompido a los otros, ante el escenario muy probable de una derrota electoral en el Congreso local y en las diputaciones federales. Hoy los Murat, el padre y el hijo se dicen ofendidos, pero en realidad están asustados, porque los números no les dan para seguir administrando en su beneficio la pobreza de Oaxaca, aclararon.
 Están en pánico porque las cifras no les cuadran para hacer realidad el proyecto sucesorio: llevar al Júnior Bolaños Cacho al Senado de la República y luego ungirlo, como al Cachorro Murat, candidato al gobierno de Oaxaca, como si Enrique Peña Nieto siguiera siendo presidente eternamente, comentaron. 
 Mucho menos les da, como dice José Murat a sus allegados y sueñan Alejandro y sus amigos de varios estados, para llegar a la soñada Presidencia de México, agregaron.
 Fueron muy precisos al describir que la debacle política de José Murat comenzó desde que fue tan fuerte y sonoro el manotazo que dio en el Cuarto de Guerra de la campaña de José Antonio Meade que lo tuvieron que echar de ahí. 
 Tan lo corrieron que su nombre ni siquiera apareció como suplente en las listas de candidatos plurinominales al Senado de la República o a la Cámara de Diputados federal, a pesar de ser José Murat el presidente de la Fundación Colosio, el mismo mártir al que llevó al suplicio en Lomas Taurinas, añadieron. 
 Estos jóvenes están empoderados, dicen que van a ganar en las próximas elecciones porque Oaxaca es el estado con mayores carencias en casi todos los indicadores que mide el Consejo Nacional de Evaluación, con un nivel de inseguridad sin comparación en la historia reciente, con un enorme disgusto social que se manifiesta a diario con cierres de calles, tomas de edificios, carreteras y casetas de peaje. 
 Ellos consideran que quienes traicionaron al PRI en el proceso electoral de 2010 y luego se impusieron en la ilegal candidatura de quien no nació ni vivió nunca en Oaxaca, ahora se dicen traicionados. Para refrescar la corta memoria de los Murat recordaron que en 2010, Irma Piñeyro, enviada por José Murat, se registró como candidata del Partido Nueva Alianza y días antes de las elecciones declinó su candidatura a favor de Gabino Cué, traicionando al PRI; Juan Díaz Pimentel, en 2007, se fue al PRD y quedó en cuarto lugar en la preselección para presidente municipal de Oaxaca. 
 Agregaron que Raúl Bolaños Cacho, el cuestionado presidente del Tribunal Superior de Justicia, fue diputado local por el Partido Acción Nacional en la LXI Legislatura y José Murat financió al Demonio de Tazmania, Flavio Sosa. Consideraron que Oaxaca está en el desastre administrativo y político por la ambición de dinero, la política y el sectarismo de la familia que asaltó el poder en 2016. Anunciaron que el pueblo de Oaxaca debe estar preparado para el circo mediático que José Murat está emprendiendo para distraer la atención y justificar su derrota, como el triste espectáculo de la conferencia de prensa a la que convocó Arturo Peimbert, defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, donde mostró su total dependencia del Ejecutivo estatal. 
 Ahí leyendo un papel que le escribieron, exhibió presuntas denuncias sobre temas ya ampliamente juzgados por supuestos delitos cometidos por diversos personajes de Oaxaca y del país. Los exdelegados del PRI consideran que están en su mejor momento para hacer ganar un proyecto diferente, que sea incluyente con todos los grupos, partidos y organizaciones que quieran mejorar el nivel de los oaxaqueños. “Tenemos en nuestras manos la estructura electoral del PRI en Oaxaca, porque nosotros la trabajamos en las pasadas elecciones, los líderes regionales son nuestros amigos, compañeros y van a trabajar con nosotros para ganar el proceso electoral: Oaxaca tiene futuro”, concluyeron jubilosos. 
Laura Díaz