31 mar. 2018

Sí hubo gran tsunami en Oaxaca, confirma UNAM


Mediante el análisis de sedimentos desde diversas disciplinas como la geomorfología, la estratigrafía, la geoquímica y la modelación por computadora, científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descifraron la magnitud del terremoto más grande que asoló territorio mexicano en 1787. Con una magnitud de 8.6 grados, este sismo tuvo su epicentro en las costas de Guerrero y Oaxaca un 28 de marzo de 1787, detalla un estudio publicado en 2013 denominado Un estudio multiproxy: México, Chile y Japón. 

La encargada de la investigación es la científica María Teresa Ramírez Herrera, quien ha desarrollado un método propio para adentrarse en la paleosismología, que es el estudio de las fallas geológicas. 
 “Como científicos nos interesa ver la huella del tsunami, medir las alturas de las olas y su efecto en la costa, indagar los procesos de erosión y los depósitos que dejó el evento”, aseguró la investigadora del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM. Respecto del sismo de 1787, registrado en documentos históricos, detalló que también se preservan evidencias en la geología y en los sedimentos. 
Este terremoto generó un tsunami en las costas de Guerrero y Oaxaca, que se adentró seis kilómetros en tierra oaxaqueña. 
 Método de multi-indicadores Ramírez Herrera explica que su método de multi-indicadores o multiproxy, se constituye por herramientas que incluye el estudio de documentos históricos, testimonios orales de los sobrevivientes de algún movimiento telúrico y el análisis de sedimentos desde diversas disciplinas como la geomorfología, la estratigrafía, la geoquímica y la modelación por computadora. 
 Con ello es posible conocer con precisión el tamaño del grano de los sedimentos, el contenido de la materia orgánica y la información contenida en microfósiles de microscópicas algas diatomeas y de microorganismos unicelulares llamados foraminíferas, para tener detalles del ambiente del lugar.