29 jul. 2018

Los europeos y su tendencia a desarrollar el cáncer de piel


Los europeos son personas bastante propensas a desarrollar cáncer de piel; esto puede deberse a dos razones bastante fuertes. La primera es la gran cantidad de personas blancas que en este continente residen, así como los intensos periodos de exposición al sol durante la época de verano. 
 En otras palabras quiere decir que ni el estilo de vida ni mucho menos la genética son factores que ayuden a prevenirlo. De algún modo la primera si se puede cambiar tomando mayores precauciones. En cuando al plano de la genética hay algunas investigaciones que pueden dar un poco más de conocimiento en el tema. 

 La tendencia al cáncer de piel de los europeos
 En el King’s College en Londres se realizó una investigación basada en más de 176 mil europeos de diferentes partes; allí los científicos lograron determinar diez regiones genéticas que permiten aportar información sobre la tendencia de cada tipo de piel y lo propensa que puede ser a desarrollar cáncer de piel.
 Esta investigación pretende mostrar la tendencia que pueden tener los europeos a desarrollar cáncer de piel en cuanto a la tendencia de broncear o quemar la piel se refiere. Inicialmente, ahora conocen más número de regiones genéticas que forman parte de este proceso. Una de estas regiones está justamente relacionada con el melanoma, que es el tipo mas común de cáncer de piel. 
Los científicos determinaron que de acuerdo a las variaciones genéticas puede aumentar el riesgo de desarrollarlo cuando la capacidad de bronceado desciende. Mayor exposición al sol
 De acuerdo a los especialistas en dermatología, los europeos tienen grandes probabilidades de que la piel reciba un daño solar sin que tenga mecanismos de defensa naturales.
 Esto se debe a la alta tasa de quemaduras que existe en todo el continente, sobre todo aquellas que generan ampollas; lo que genera un daño gigante para las células. Además, hay que considerar que existe una gran masa poblacional cuyas actividades laborales o de ocio los exponen de forma habitual y constante a los rayos del sol. Esto se va acumulando y al final termina en cáncer de piel.
 Esto, más el culto al bronceado que se ha generado en los últimos años; cada vez más las personas recurren a las cámaras para lograr un mejor color de piel, sin embargo, tienen un efecto cancerígeno bastante alto. 
 sanidad.es